Por primera vez en 6 años la cifra de niños y adolescentes quemados con pólvora se redujo drásticamente.

Mientras entre 2011 y 2016, el promedio de casos durante el periodo de vigilancia epidemiológica de pólvora rondaba los 390 quemados. Para el periodo que acaba de terminar la cifra no supero los 300 niños y adolescentes.
Como un hecho sin precedentes fue calificada por la Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Karen Abudinen Abuchaibe, la disminución en un 23 por ciento del número de niños y adolescentes lesionados por la manipulación de pólvora.

Para la directora del ICBF, si bien es cierto que entre el primero de diciembre de 2017 y el 11 de enero del 2018, se registraron 87 casos menos niños quemados que en el periodo anterior, hoy 297 familias de los niños lesionados enfrentan situaciones difíciles porque sus hijos vieron en riesgo su vida e interrumpidos sus sueños.